Cepillo de dientes

¿Realmente habrá alguien esperándome
detrás de la puerta?

No se trata de llenar un vacío,
sino llegar dignamente a la vejez
junto a ella.

La vanidad no es permanente,
y cuando el cuerpo deje de responder
y el silencio invada la habitación,
ahí recién sabrás que el tiempo no fue en vano,
porque no todos tendrán el mimo
de poner pasta dental en tu cepillo
cuando llegues cansado del trabajo.

Prefiero la certeza de saber que
nadie espera mi llegada,
a envejecer creyendo una larga mentira.

Los placeres son efímeros,
pero una mala decisión
te puede perseguir y atormentar
toda tu existencia.

Escúchame: ama libremente,
y cuando tomes la decisión más importante,
no te apresures,
no te tropieces.

Sujeta, no aprietes,
pero no sueltes.