
Pequeñas ventanas
Hay días malos,
que incluso llegando a casa
se te caen las llaves
antes de entrar,
donde el bochorno mental está,
donde incluso el ruido blanco del mar
es infumable y molesto.
Pero si tu día es malo,
¿qué responsabilidad tiene el otro?,
¿por qué merece tu insulto,
tu rostro de desprecio?,
¿cuál es la razón de hacer
tropezar a otro?
Un día malo acabará,
pero si el que está sonriendo
es una pequeña ventana
de una vida difícil,
es tirarle cemento fresco
y quizá lo sepultes
y no pueda salir.
La teoría de la mente
no es una hipótesis:
sal de tu cueva,
sin taparle la salida a otro.
